Puerto de Ribadeo (Lugo, Galicia). Fotos. mmhr/2009

domingo, 25 de agosto de 2013

El cambio (IX)

 Capítulo IX
Vancouver bajo la lluvia (imagen de wikipedia)

Vancouver, en la costa del Pacífico, es la tercera ciudad de Canadá, tras Toronto y Montreal. Es una ciudad multiétnica, muy turística y con una importante industria cinematográfica (se le apoda Hollywood North). Laura tuvo tiempo de conocerla, pero ya empezaba a hacer frío; el verano, de temperaturas suaves y seco, estaba dando paso al otoño y empezaba la temporada de lluvias. Mr. Wilcox no estaba casi nunca en la casa pues sus negocios le hacían viajar constantemente, así que Laura solía estar sola.
Se sentía muy bien en Vancouver, pero, aunque algo incómoda al depender de Wilcox. Las pocas veces que estuvieron juntos hablaron largo y tendido.
Laura en cuánto tuvo ocasión le hizo un sinfín de preguntas que daban vueltas en su cabeza. Wilcox, tenía pasaporte británico pues había nacido en el Reino Unido, pero desarrolló sus empresas tanto en Canadá como en los Estados Unidos. Linda, su esposa era norteamericana y estuvieron viviendo desde la boda en California. Se fue a Vancouver cuando enviudó hacía cuatro años. Casi todo el mundo lo consideraba norteamericano, pero él seguía manteniendo su nacionalidad británica. Su hijo mayor, Seymour III, era piloto de combate, su avión fue alcanzado por un misil iraquí durante la Guerra del Golfo en 1990 y falleció a los 27 años. Seymour le explicó que esta pérdida sumió a Linda en una profunda depresión, y nunca más volvió a ser como antes; curiosamente, el hecho de apartarse de la vida social sirvió en parte para desarrollar un repentino hobby, la pintura, pasando horas y horas entre pinceles y lienzos.
Santiago la llamó para avisarle que Mr. Wilcox regresaba de Seattle y quería reunirse con ella a la hora de la cena.
Tenía que buscar la ocasión para decirle que se iba a marchar, no quería hacerle daño, pues se estaba encariñando con él, pero ya había de volver a Europa.
Estaba tomando un café cuando les oyó llegar. Se saludaron y Wilcox subió a su habitación. En la cocina, Santiago (¡este hombre servía para todo!) comenzó a preparar la cena. Laura no acababa de acostumbrarse a cenar tan temprano, de hecho recordó que a esa hora empezaba su jornada vespertina en el bufete de Madrid…
Madrid, parecía que hacía una eternidad desde que se marchó. Sus compañeros se pusieron en contacto con ella pues, irse, así, sin avisar y dejar una estupendo empleo no era lógico…Cierto, no era lógico pero, por una vez había decidido hacer algo porque sí, aunque no fuera lógico.
El cambio se había producido, aunque ella volviera a ser la abogada de aquel bufete, Laura Vaz ya no era la misma, las nuevas experiencias habían cambiado su vida.
Cuando estaban cenando hablaron de trivialidades hasta que Laura anunció que se iba a Europa. Wilcox, muy sorprendido, preguntó por qué, que si allí estaba mal…, ella le explicó que era algo muy personal, era aquello que sintió en su interior en Madrid y le hizo dejar todo para empezar de nuevo.
-¿Y no tienes ya una nueva vida? ¿Acaso no te gusta?
- Seymour, no me puedo quejar. No me falta nada porque tú me lo proporcionas, pero ten en cuenta que soy muy independiente y necesito vivir por mí misma. El hecho de que me vaya no implica que no nos veamos más, me tratas como una hija y te estoy muy agradecida…
- El agradecido soy yo. No puedo expresar lo que ha significado conocerte, saber que tú eras la hija de mi querida Carmenchu. Y ya ves ¿de qué me sirve el dinero si estoy cada vez más solo? Sin mi esposa, sin mis hijos…
- Pero, tienes a tus nietos. Susan y Seymour te adoran y Michael, aunque no le conozco, me imagino que te querrá igual que sus hermanos.
Seymour Wilcox, con gesto serio, calló. Laura dio por terminado el tema y al momento estaban en otros temas, su viaje a Seattle, los nietos, su hijo Peter…todavía no había conseguido que le hablara acerca de él, de cómo había desaparecido y dónde. Mmhr/2012
Safe Creative #1209032278688

4 comentarios de Free Like the Wind

javierdemurga dijo

Este Wilcox es todo un enigma; ojalá sigas escribiendo esta historia tan entretenida.
Envidio tus vacaciones en el norte; yo seguiré trabajando todo el verano en una ciudad infernal.
.
Un abrazo, que sigas teniendo un verano muy feliz.
Xabier.
07 Agosto 2012, 17:50

libertadveinte dijo (perdido)

merhum dijo

Eso espero, Xabier. Si no puedo escribir cuando esté fuera, tendréis que esperar a que venga. Me voy para la Bella Easo y alrededores, supongo que estaré fresquita, pero todavía me queda que pasar la nueva ola de calor africano que empieza a llegar Un abrazo.
07 Agosto 2012, 18:07

merhum dijo

Ya sabes, Pedro, que me gustan las intrigas . Un abrazo.
07 Agosto 2012, 18:08

3 comentarios:

CARLOS dijo...

Precioso, me encanta. Un abrazo.

mmhr dijo...

Muchas gracias, Carlos. Espero terminarlo este verano. Un abrazo.

mmhr dijo...

Vancouver parece un lugar encantador, sin duda, aunque solo lo conozco de manera virtual.

Entradas populares