Puerto de Ribadeo (Lugo, Galicia). Fotos. mmhr/2009
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lunes, 9 de junio de 2025

El joven Picasso en La Coruña

         Picasso fue el primer hijo de José Ruiz y Blasco y María Picasso López. Nació el 25 de octubre de 1881 en Málaga, España, en el seno de una familia burguesa. Picasso tuvo dos hermanas, Dolores (1884-1958) y Concepción (1887-1895). Su bisabuelo materno, Tommaso Picasso (nacido en 1787), era originario de la localidad de Sori en Génova, Italia, y se trasladó a España alrededor del 1807.  De su padre se sabe que quiso ser artista y fue profesor de dibujo en la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. 

          Pablo empezó a pintar desde edad temprana; en 1889, a los ocho años, tras una corrida de toros y bajo la dirección de su padre pintó El picador amarillo, primera pintura al óleo  de la que siempre se negó a separarse.

          En 1891, la familia se vio obligada a abandonar Málaga, debido a la poca estabilidad económica de la que disfrutaba. José Ruiz Blasco había comenzado a pedir reiteradamente el traslado a la ciudad de La Coruña, —donde se había creado una plaza de profesor en la Escuela de Bellas Artes tras su cese como conservador del Museo de Bellas Artes de Málaga en 1888.  El cambio no fue para nada agradable para su familia, como queda plasmado en la expresión que Picasso recordaba de su padre en esta etapa: «Ni Málaga, ni toros, ni amigos, ni nada de nada». «Solamente para mí fue una fiesta el traslado a Galicia.» En Galicia, Pablo trabajó en sus dibujos y mostró una fuerte confianza en sí y en sus dotes; tenía diez años.  La familia Picasso se instala en el segundo piso de la casa nº 14 de la rúa Payo Gómez (actualmente Casa Museo Municipal).

          Sus primeros trabajos, de un realismo vigoroso y casi feroz, mostraban una temprana predilección por los personajes populares. En La Coruña hizo su primera exposición con 13 años y publicó caricaturas y dibujos en las revistas autoeditadas a mano "La Coruña", "Azul y Blanco" o "Torre de Hércules".


En la galería pintaba para aprovechar bien la luz

           Algunas de sus obras posteriores (no son originales) están expuestas en la casa de La Coruña en la que vivió desde 1891 hasya 1895. Se han reproducido 33 obras, de las cuales 4 son del padre y las demás del joven Picasso. Estas obras se han integrado dentro de la decoración de la casa, en las diferentes estancias de uso excepto en los dormitorios.

          Hay óleos sobre lienzo, óleos sobre madera, dibujos a lápiz y a pluma, tintas, carboncillos y acuarelas.

Sueño y mentira de Franco
Sueño y mentira de Franco

Poema "Fandango de lechuzas" incluido con los grabados "Sueño y mentira de Franco"

         La obra "Sueño y mentira de Franco" guarda estrecha relación con el famoso cuadro Guernica y se considera la primera obra de Picasso con contenido claramente político, como denuncia contra la guerra civil española y contra Francisco Franco.

Fotos: mmhr/2013

domingo, 25 de mayo de 2025

Santuario de Loyola

El Santuario de Loyola es un complejo monumental y religioso construido alrededor de la casa natal de Ignacio de Loyola (para los católicos, san Ignacio de Loyola), fundador de la Compañía de Jesús, conocida como los Jesuitas. Se encuentra en el barrio de Loyola del municipio guipuzcoano de Azpeitia en el País Vasco (España).

Se encuentra a una distancia de 45 km de San Sebastián, a 75 km de Bilbao y a 73 km de Vitoria.

Este Santuario está situado en el valle del río Urola, es un complejo arquitectónico que se construyó en torno a la casa torre de la familia de los Loyola, entre las poblaciones de Azpeitia y Azcoitia.

De estilo barroco en el exterior y churrigueresco en el interior. Se construyó entre los años de 1689-1738 (iglesia y ala sur) y 1760-1767 (ala norte). Los arquitectos fueron: Carlo Fontana (proyecto), Martín de Zaldúa (hasta 1693), José de la Incera (hasta 1698) y Jean Begrand. Consta de una gran cúpula con linterna, que tiene una altura exterior de 65 m; la altura interior es de 50 m y el diámetro es de 20 m. 

Al este del santuario, detrás de la basílica, se extienden los jardines privados del mismo.
En 1948 se adquirieron los terrenos pertenecientes a los caseríos Muniategui y Aldakaitz que estaban junto a las instalaciones del santuario y se construyó un gran parque.

 

                                                                        Planta y alzado de Josu Goñi Etxabe

El día que estuvimos visitándolo, a finales de agosto, fue un día gris, con niebla, habitual en la zona pero que no permitió poder ver el efecto de la luz del Sol en el mármol del exterior. No obstante, mereció la pena: su magnificencia, la cúpula...













 










 


Fotos:  mmhr/2012

Fuentes:

- Propias

- Mapa elaborado por mmhr/2020 con Google Earth

- https://es.wikipedia.org/wiki/Santuario_de_Loyola

- https://loyola.global/es/

lunes, 20 de enero de 2025

Vivir


El Sol se está ocultando. Coge aire, respira y sigue andando. No, no te pares, la vida sigue y tienes que vivirla. 

Caen las hojas de los árboles, cambian las estaciones, se suceden de modo inexorable la noche y el día. Vive, para que siga amaneciendo tu espíritu un día más. Haz el esfuerzo, lucha, indígnate y patalea cuando lo creas necesario; llora, ríe, ama, sí, ama siempre para que merezca la pena esa lucha constante; la lucha por vivir, por salvar los obstáculos que siempre surgen. La rueda de la vida sigue rodando, como las olas van y vienen, en su eterno girar.

Nada es fácil, aunque, a veces, lo parezca. Elige la opción por la que siempre te decantaste: la vida, la Vida con mayúsculas. mmhr/2020.

Foto: mmhr/2019

jueves, 26 de octubre de 2023

El Café de París

          El frío la despertó, sentía la humedad en sus huesos. Clara se envolvió en la bata, intentando entrar en calor, y se asomó por la ventana. La tarde se iba, la gente, protegida del frío con gruesos abrigos, deambulaba cargada de regalos navideños.

          Necesitaba salir, hablar con alguien...Se dio una ducha caliente y se vistió. Bien abrigada bajó a dar un paseo, caminando sin rumbo por las calles adornadas con luces de colores. En los comercios sonaban villancicos. Se sentía extraña, como si fuera otra persona, su vida había dado un giro. Las circunstancias la habían llevado a esta ciudad, provinciana, lejos de todos sus conocidos pero no importaba, saldría adelante.

          Frente a ella en la plaza, el letrero luminoso del Café de París parecía llamarla, entró y una oleada de calor la acogió. Tomaría un expreso. Encontró una mesa libre en un rincón, junto a la ventana de cristales empañados, se despojó del abrigo y se sentó. La cafetería estaba llena, tardarían en servirla.

          Se asustó al oír a la camarera preguntar qué quería; estaba sumergida en sus pensamientos y no la oyó. La pobre muchacha se disculpó y tomó nota del expreso. El café la reconfortó. Mañana empezaba a trabajar en un lugar nuevo pero, estaba acostumbrada...

          Después del café estuvo paseando, deambulando por las callejas viendo a la gente eufórica con las últimas compras, regalos y más regalos, en fin, algo de lo que este año se libraría; como estaba sola no tendría que hacer esas compras que, a veces, le habían emocionado.

          A las siete de la mañana sonó el despertador desafiante. Se sentía muy animada, tarareaba una canción de Phil Collins. Eligió un traje pantalón de color gris, una camisa color melocotón, zapatos cómodos y se puso un grueso abrigo. Desayunaría en el camino, en cualquier bar cercano a la facultad.

          Grupos de estudiantes se dirigían a clase con premura (por el frío, seguramente). Entró en la secretaría y se presentó. Carmen -así dijo llamarse-, la ayudante del decano, la estaba esperando. El decano estaba en un congreso, así que ella se encargaría de informarle sobre todo lo concerniente a sus clases.

                                                                ****

          En otro lugar de esa misma ciudad, Marta aceleró el paso hacia el Café de París. Llovía incesantemente. Se había refugiado en aquel café, que era su favorito desde hacía tiempo. Pidió un té y al poco tiempo, el camarero le sirvió una tetera humeante de la cual emanaba un dulzón y agradable aroma a canela y menta.
          Mientras se tomaba una taza, a pequeños sorbos, lentamente, miró a través de la ventana empañada por el calor del local. La gente se apresuraba de aquí para allá, calándose bajo la lluvia. Se estremeció, un espasmo de frío le provocó un ligero temblor y le obligó a echarse el abrigo sobre los hombros.
          Aquel café se encontraba en una plaza de la cual partía una alameda. Los árboles desnudos se mecían con el viento...

          Desde hacía años, su empresa la enviaba a esa ciudad para presentar la nueva campaña de sus productos. Siempre en la misma fecha, era la campaña navideña. Siempre la lluvia era la protagonista en los pequeños ratos libres y su refugio, el Café de París. Le hubiera gustado ir alguna vez en primavera y pasear bajo los álamos, y oler las rosas de los jardines...
          Se sirvió otra taza y empezó a recordar la segunda vez que estuvo allí. Ese año no había ido sola, la había acompañado Esther, su secretaria. Tenían que ver a uno de los clientes cuando, de pronto, les sorprendió un aguacero y buscando donde protegerse, encontraron este café. Fue Esther la que pidió esta variedad de té, y a ella le gustó tanto, que ya siempre lo pedía.
          Recordó a Esther, una vez más. Imposible no recordar. Tendría que haber dejado de ir a esa ciudad y a ese café. El aroma de su taza le hacía evocar a su secretaria, lo que le producía una extraña y dolorosa sensación.
           Habían charlado mientras esperaban a que escampara. Esther llamó al cliente y atrasaron la cita para una hora después de la concertada. Era una chica muy agradable y eficiente. Además prefería ir acompañada, y sus jefes no pusieron ningún problema cuando les dijo que viajaría con ella.
           Esther, se disculpó, y fue un momento al baño, dejando caer su abrigo en la silla.
Pasaron quince minutos y Esther no volvía. El móvil empezó a sonar con una cancioncilla vulgar y al poco se calló.
           Veinticinco minutos. Le pareció mucho tiempo. Iban a llegar tarde a la cita y no se lo podían permitir, la empresa necesitaba a aquel cliente.

          Bueno, quizás se estaba retocando, pero, su móvil volvió a sonar. Miró la pantalla sin atreverse a contestar. No le parecía bien, podía ser alguna llamada privada. Era una llamada oculta.

          Treinta minutos. Se levantó y fue hasta el baño. Pensó que tenía que haber ido antes, ¿y si le había ocurrido algo? El baño estaba cerrado. Llamó y nadie respondió. Volvió a llamar, pero nadie respondía.
          Salió, se acercó a la barra y le explicó al camarero lo que ocurría. Este, tomando la llave, fue con ella e intentó abrir la puerta, pero estaba cerrada por dentro... Entonces, empezó a empujar, fuertemente, hasta que una fuerte patada hizo saltar el pestillo...Allí ¡no había nadie!
          Le dijo que eso era imposible, la había visto entrar, no le cabía la menor duda, y no había salido. Su abrigo, su móvil estaban allí en la mesa. El baño no tenía ventana, pero Esther había desaparecido, sin dejar rastro, delante de sus narices y no volvió a saber de ella.

                                                                     ****

          Clara se acostumbró al Café de París y casi todas las tardes de camino a casa se detenía a tomar un expreso. Los días navideños pasaban pero la gente seguía invadida por el consumismo característico de nuestra sociedad. Aquel día el café estaba atestado, no quedaba una mesa libre, ni siquiera podía acercarse a la barra. Se dirigió al servicio, había cola..., esperó su turno pero cuando iba a entrar se le cayó el bolso desparramando todo su contenido; estuvo recogiendo sus cosas y cuando terminó se dio cuenta que se había quedado sola. Bueno, por fin podría entrar al baño. No podía abrir la puerta, parecía atascada o ¿es que aún quedaba alguien dentro? Empujó con el hombro y la puerta cedió...¡Oh! ¡Estaba ocupado! Se disculpó saliendo rápidamente. Unos minutos después salió la chica dirigiéndose al lavabo...y allí seguía, mirándose en el espejo con una rara expresión cuando Clara terminó de lavarse las manos.

          El café estaba bastante despejado cuando Clara volvió del servicio. Se sentó en una mesa a esperar su expreso. Le encantaba ver como la camarera, sin preguntarle ya, le servía el expreso a su gusto. Llevaba un par de semanas pero aún no había salido con nadie de la facultad, la verdad es que le gustaría conocer gente, hacer amigos, quizás era pronto.

          Vio a la chica que se dirigía hacia donde ella estaba, no, fue hasta la mesa de al lado y, no supo que pasó pero se formó un revuelo, había una mujer en el suelo, desmayada...La estaban atendiendo. Cuando volvió en sí no dejaba de repetir ¡No es posible! ¡No es posible! dirigiéndose a la chica del baño, la rara, que se estaba sirviendo una taza de té. ¿De dónde sales Esther? ¡Estás igual que el día que desapareciste! Esther miró a Marta, tomó un sorbo de té, no sabía de qué estaba hablando, sólo había ido un momento al baño y girándose hacia Clara le dijo que ella lo podría corroborar, pues habían coincidido en los lavabos...

                                                                  ****

          Es primavera. El Café de París tiene su terraza llena y animada; en una de sus mesas tres amigas conversan, recuerdan cuando se conocieron. Clara las conoció, a Marta y a Esther, en este lugar, hacía varios años. Marta había ascendido, era la directora de la nueva delegación de su empresa en esta ciudad provinciana; Esther siguió con ella como secretaria; Clara, había encajado bien en la facultad. El decano, sus compañeros, los alumnos..., aquella ciudad provinciana..., sus dos amigas...La camarera se acerca, sirve un expreso a Clara y deja una tetera humeante que desprende un olor a canela y otras especias, para Esther y Marta. Esta le contaba la desaparición de Esther unos años antes de que las tres coincidieran allí; Clara nunca supo porqué se inventó esa historia, parecía obsesionada con ella. Esther se reía, mientras se tomaba la taza de té, no entendía nada, ¿por qué Marta se inventó aquella historia de su desaparición? Tampoco le explicó nunca qué hizo con su abrigo y su móvil y por qué cada vez que necesitaba ir al baño, la acompañaba. mmhr/2016


Foto: mmn/2011

martes, 15 de junio de 2021

Mijas

Ermita de la Virgen de la Peña
Jardines de la Muralla
Ermita de la Virgen de la Peña (excavada en la montaña por un monje en el siglo XVII)
Parroquia de San Sebastián
Parroquia Nuestra Señora de los Remedios
Ermita de la Virgen de la Peña
Parroquia de la Inmaculada Concepción

 Fotos: mmhr/2016

 Mijas es un municipio andaluz de la provincia de Málaga (España). Está situado en la Costa del Sol, a 30 km al suroeste de la capital provincial, e integrado en la comarca de la Costa del Sol Occidental. El municipio está bañado por el Mediterráneo al sur. Limita al este con los municipios de Fuengirola y Benalmádena; al norte, con los de Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande y Coín; y al oeste, con Marbella y Ojén. 

En el año 2015 contaba con 79.483 habitantes, lo que lo convierte en el tercer municipio de la provincia en cuanto a población. Ésta se concentra en tres núcleos urbanos principales: Mijas Pueblo, situado en la ladera de la Sierra de Mijas, constituye el centro histórico del municipio; Las Lagunas, situado en la zona llamada Mijas Costa, forma parte del continuo urbano de la ciudad de Fuengirola; y La Cala, localidad costera. La superficie del término municipal es de 148 km² y se extiende desde las sierras litorales de la Penibética hasta el mar Mediterráneo.

Habitado desde la Antigüedad, Mijas fue un pequeño pueblo dedicado principalmente a la agricultura y la pesca hasta la explosión del boom turístico en la década de 1950. Desde entonces, la actividad turística y el sector de la construcción han sido los motores de la economía local, disparando a la misma vez la población y la renta per cápita, aunque a un alto coste medioambiental. En la actualidad es un municipio multicultural con un alto porcentaje de residentes de origen extranjero y uno de los principales centros del turismo residencial de Andalucía.

El clima de Mijas, debido a la cercanía del mar, condiciona unas temperaturas suaves, con una media de 18 °C, sin excesivo calor en verano y pocas heladas en invierno.

Las precipitaciones están por debajo de los 600 ml anuales. Se producen principalmente entre los meses de noviembre y enero. El municipio disfruta de unas 2.920 horas de sol al año.

Conforme se asciende a las sierras, el clima cambia progresivamente. Las temperaturas pueden descender hasta los 10 °C. En las cimas puede haber alguna nevada en invierno, por encima de los 600 msnm, al mismo tiempo que aumentan las precipitaciones hasta rozar los 800 ml.

La masa arbórea de la Sierra de Mijas está compuesta por un pinar repoblado a mediados del siglo XX, acompañado de algarrobos, encinas y acebuches, así como de matorral típico mediterráneo: tomillo, romero, almoraduz, matagallo, cantueso, ruda, hinojo, gordolobo y palmito. Entre los claros del bosque destacan las orquídeas.

Entre la fauna del bosque se encuentran carboneros, petirrojos, piquituertos, herrerillos y otras pequeñas aves, así como el búho real. En las cumbres habitan los cernícalos, las águilas reales y calzadas. Los mamíferos están representados por la gineta, el lirón y la cabra montés.

La costa de Mijas contiene un fondo marino que alberga una gran biodiversidad en la que coexisten especies europeas, africanas, atlánticas y mediterráneas.

Núcleos urbanos de Mijas ( De Tyk)


 http://www.mijas.es/portal/es/red-de-senderos/red-de-senderos-autoguiados

Una jornada en la Sierra de Mijas (http://juanmorente.blogspot.com.es/)

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