Puerto de Ribadeo (Lugo, Galicia). Fotos. mmhr/2009
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miércoles, 28 de enero de 2015

Blanco White, un ilustrado de Sevilla


José Blanco White.
(http://www.protestantes.net/Enciclo/Blanco.htm)

La Ilustración en España tenía principalmente los siguientes objetivos:
  • Lograr el crecimiento económico.
  • Reforma de la sociedad.
  • Mejora de la enseñanza.
  • Modernización de la cultura español.
Al no existir en España una burguesía amplia, los ilustrados procedían la mayoría de la nobleza y eran creyentes, por lo que la Ilustración española se caracteriza por:
  • Exceso de conservadurismo y enorme peso de la Iglesia, que dificultan la expansión de las ideas ilustradas.
  • Los ilustrados colaboran con la monarquía, no la cuestionan. Por ello apoyarán al rey Carlos III, monarca español del Despotismo ilustrado.
Los ilustrados españoles más conocidos son: el conde de Floridablanca, Pedro Rodríguez de Campomanes (conde de Campomanes), Zenón de Somodevilla y Bengoechea (marqués de la Ensenada), Pablo de Olavide, el conde de Aranda, Feijoó, Jovellanos y Meléndez Valdés. Y hay algunos menos conocidos como Blanco White, del que yo voy a tratar a continuación.

José María Blanco Crespo, fue un intelectual ilustrado conocido como José Blanco White. Nació el 11 de julio de 1775 en Sevilla. Su abuelo, Guillermo White, comerciante dedicado a la exportación, empadronado en Sevilla, llegó a nuestro país desde Irlanda formando parte de una de esas oleadas migratorias inducidas por las restricciones económicas de los protestantes ingleses. El padre, del mismo nombre que el abuelo, se casó con una sevillana y se dedicó a la actividad mercantil. Pero Blanco White a los doce años dijo a su padre que él quería ser sacerdote y dos años después comenzó sus estudios de Filosofía en el Colegio de los Dominicos. En diciembre de 1799 fue ordenado sacerdote y en 1801 ganaba el puesto de capellán magistral en la Real Capilla de San Fernando de la Catedral de Sevilla pero ya su espíritu albergaba dudas. Se encontró predicando una religión en la que ya no creía. Se quejaba del oscurantismo, del fundamentalismo de la Iglesia; incluso llegó a decir que los intelectuales más ilustres de España podíamos encontrarlos en los documentos de la Inquisición. Sólo tenía dos salidas, la primera era romper con la Iglesia, algo impensable y escandaloso en esa época; y la segunda, la huida, por la que optaría al final.
Se refugia en la literatura, amigos, tertulias...En 1805 pensó en emigrar a Estados Unidos y vendió todos sus libros pero, finalmente, pidió una licencia a las autoridades eclesiásticas y se marchó a Madrid. Allí empezó a relacionarse con ilustrados como Meléndez Valdés. Meses antes de la invasión napoleónica tuvo una relación con una mujer con quién tuvo un hijo (cuyo nacimiento ocurrió estando ya Blanco White en Sevilla, en enero de 1809), pero cuando él supo la noticia fue en 1812 y ya se encontraba en Londres. Se ocupó de ambos: de ella hasta su muerte (1816) y a su hijo lo hizo llevar a Londres en 1813 y se preocupó de darle una buena educación en los mejores colegios.
Cuando la Junta Central se estableció en Sevilla (durante la Guerra de la Independencia), Blanco White tenía a su cargo la sección política del Semanario Patriótico. Opinaba que tras la guerra debía haber cambios políticos pero a la Junta Central no le gustó y suspendió el semanario. Los acontecimientos bélicos y políticos, el ser destituido de su cargo en la Catedral por José Bonaparte, y que en Cádiz sólo podía desempeñar un cargo religioso hizo que se expatriara en 1810 a Inglaterra.
En Londres inició la edición de un periódico, El Español, donde vertió sus opiniones políticas sobre la situación de España. El embajador mandó a la regencia en Cádiz un escrito en el que le denunciaba por subversivo y antinacional al apelar de un modo revolucionario a la soberanía nacional. Se prohibió su difusión en las colonias americanas aunque él siempre defendió una autonomía para las colonias no la independencia absoluta. Atacado por unos y por otros debido a sus escritos en El Español entra en una fase en la que camina hacia el liberalismo más conservador y hacia una nueva espiritualidad, convirtiéndose al anglicanismo...
A veces usaba como seudónimo "Juan Sin Tierra" y deseó convertirse en un inglés, escribía en esta lengua que llegó a dominar e incluso a ser considerado como un autor inglés, pero era muy susceptible y siempre le acompañó un sentimiento de inferioridad.
El Levantamiento de Riego en 1820 hizo renacer no sólo sus antiguas ideas liberales sino su lengua nativa. En 1821 empieza una colaboración en The New Monthly Magazine escribiendo sobre España tras la restauración constitucional.
Así empieza a publicar sus Letters from Spain y publica las diez primeras en esta revista. En 1822 vendió la obra completa.
Letters from Spain...o Cartas de España es el título más conocido de lo que escribió. El original se publicó en Londres, en inglés, en 1822 y tuvo que esperar 150 años para que se publicara en España traducida al español. ¿Por qué razón? Muchas son las vicisitudes que acompañaron a este autor y que le llevarían a Londres desde Sevilla, pero su heterodoxia religiosa y opiniones políticas serán las que impidan su publicación en España hasta 1972.
Se inspiró en Letters from England de Robert Southey, publicadas con seudónimo español. Así se puso de moda hacer críticas del propio país a través de unas supuestas cartas de un supuesto visitante extranjero. Otros ejemplos son las Cartas Marruecas de José Cadalso (1789) y quizás la más conocida del género epistolar sea Lettres persanes de Montesquieu (1721) donde se hace una crítica de la corte francesa.
Letters from Spain tienen una parte descriptiva, sobre la vida en Sevilla y Cádiz y algunas de las costumbres y fiestas más populares, y otra narrativa e histórica, en la que trata sobre la epidemia de fiebre amarilla de 1800, el Motín de Aranjuez y el 2 de mayo. Los escenarios se reducen a aquellos lugares donde el autor vivió y conoció mejor: Madrid y Andalucía.
Hay un capítulo, la tercera carta, en el que a través de un alter ego, un sacerdote llamado Leandro, describe su formación religiosa. Es la carta más extensa y realmente es su autobiografía ("Formación intelectual y moral de un clérigo español"). En estas "cartas" encontramos páginas costumbristas donde realiza descripciones de la Semana Santa, de las corridas de toros y de los espectáculos teatrales y otras donde critica duramente la intolerancia y atraso del país.
Él llega a escribir que quien quiera conocer la idiosincracia de este país debe conocer su religión, ya que según dice impregna hasta los aspectos de la vida española más alejados de la religiosidad.
Arremete también contra los liberales al proclamar todas las libertades menos la religiosa, pero cuida muy bien de no desvelar sus verdaderos nombres.


La gente pobre pasa la mayor parte de la noche charlando en la puerta de sus casas huyendo del intolerable calor del interior, y en general los sevillanos de cualquier condición social se dedican a pasear hasta bastante tarde con la intención de ver a los amigos o de disfrutar del fresco de la noche en los paseo públicos. (Carta primera)


...la menor ocasión producirá lo que se llama el ofrecimiento de la casa, en el que literalmente le dicen a uno que la casa es suya. En virtud de este ofrecimiento usted puede entrar en la casa cuando quiera y ociosear allí hora tras hora en la más insignificante o, si hay suerte, en la más interesante conversación. (Carta Segunda)

Pocas son las ventajas que un joven puede sacar de los estudios universitarios en España. Esperar que exista un plan racional de estudios en un país en el que la Inquisición está constantemente al acecho para mantener la inteligencia humana dentro de los límites que la Iglesia romana, con su ejército de teólogos, opuesto al progreso, serái manifestar un desconocimiento total de las características de nuestra religión. (Carta tercera)
Algunas mujeres llevaban la mantilla cruzada sobre la barbilla para ocultar sus rostros. Una mujer así ataviada se llama tapada, y esta costumbre, muy común bajo la dinastía de los Austrias, todavía la conservan las mujeres de nuestros pueblos del interior. Las he visto en Osuna y el Arahal, cubiertas desde la cabeza a los pies con un velo negro de lana que, cayendo por los dos lados de la cara y cruzándose estrechamente por delante, no permitía ver más que el brillo del ojo derecho, situado exactamente detrás de la abertura. (Carta quinta)

(José Blanco White. Cartas de España, Sevilla, 1798).
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viernes, 17 de octubre de 2014

Pablo de Olavide

Entre los ilustrados americanos destaca Pablo Antonio José de Olavide y Jáuregui (Lima, 25 de enero de 1725 – Baeza, Jaén, 25 de febrero de 1803). Hijo de un hidalgo navarro, Martín de Olavide, contador mayor en el Tribunal de Cuentas de Lima y de María Ana de Jáuregui cuyo padre era un capitán sevillano asentado en Lima. Fue un estudiante precoz y tuvo una carrera meteórica. Estudió en el Colegio Real de San Martín de Lima, regido por los jesuitas. A los 15 años se graduó como Licenciado y Doctor en Teología por la Universidad de San Marcos de Lima, en la que dos años después que consigue el doctorado en Derecho, obtendría la cátedra en la Facultad de Teología. Con 20 años fue nombrado oídor de la Real Audiencia de Lima. No obstante además de sus propios méritos académicos hay que tener en cuenta las influencias de su padre, de los jesuitas y no olvidemos la corrupción que había en torno a los cargos en los virreinatos americanos en esta época (como describen bien Jorge Juan y Antonio de Ulloa en las Noticias secretas dirigidas al marqués de Ensenada, e inéditas en España hasta 1918). Fue un escritor, jurista y político español, quien desarrolló exitosas empresas de colonización en España, en Sierra Morena, conocidas como las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena. Tras el terremoto de 28 de octubre de 1746, que destruyó Lima y fue la causa de la muerte de su familia, fue nombrado por el propio virrey Manso de Velasco administrador de los bienes de los fallecidos, especialmente de las obras pías venidas al suelo por el seísmo; fue acusado de haber tomado dinero para obra impía, como la construcción del Teatro. Se fugó a España dejando cuantiosas deudas. Olavide argumentó la muerte de su padre para evitarse problemas con la justicia. Llega a Madrid en 1752. En 1754 fue encarcelado y sus bienes confiscados por orden del Fiscal de Indias. En 1757 es puesto en libertad, silenciándose su causa, aunque se le suspendía por diez años de su cargo de oídor en Lima, intentando escarmentar a los corruptos de la administración colonial y manteniendo la confiscación de sus posesiones. Antes de esta sentencia "jugó sus cartas" casándose con una viuda mayor y muy rica e ingresando en la Orden de Santiago. Intenta de ese modo acercarse a la Corte. Se dedica importantes negocios y a viajar por Europa, entrando en contacto con los ilustrados franceses. Su afrancesamiento es indiscutible. Llevará a cabo algunas tares de gobierno en Madrid, con éxito y de ahí que Carlos III le encomiende en 1767 proyectos de colonización en diversas zonas del sur de España, siendo nombrado Intendente de Sevilla y del Ejército de Andalucía y Superintendente de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía. Con este nuevo cargo comienza a planificar una reforma al modelo del Despotismo ilustrado en el comercio, los asentamientos, la defensa y promoción de la cultura, abriendo la primera escuela de arte dramático de España, y la desposesión de privilegios, con la reorganización de algunas zonas urbanas de la ciudad. Su fama se extiende por toda la Corte. Posteriormente emprende la colonización de Sierra Morena de conformidad con el Fuero de las Nuevas Poblaciones de 1767, en un magno proyecto de más de 40 años para el que contó con amplios poderes y el apoyo de Campomanes y las propiedades confiscadas a los jesuitas.
Rótulos de azulejos testigos actuales de la división de la ciudad de Sevilla llevada a cabo por Olavide.
En 1768 llegan al puerto de Bilbao 29 cajas de libros adquiridos en sus viajes (1757-1765), unos 2.400 volúmenes -muchos prohibidos- que enviará a su domicilio en el Alcázar de Sevilla. Nuevas adquisiciones más suscripciones a revistas extranjeras, harán que la Inquisición levante su suspicacia y lo ponga en su diana como intelectual sospechoso.
El Santo Oficio seguirá en secreto un lento proceso de información sobre su conducta, que concluyó finalmente con su acusación, encarcelamiento y condena. Toda su labor política quebró al aparecer la Inquisición. En 1775 se le abrió proceso inquisitorial y fue acusado por haber sostenido ciento veinte y seis proposiciones heréticas entre las cuales dice un biógrafo que «había muchas exactas si bien otras eran impertinentes, tales como haber defendido el sistema de Copérnico y haber prohibido en las colonias que se tocasen las campanas a muerto, para que no se abatiese el ánimo de los pobladores que diariamente diezmaban la peste.» Ingresa en prisión a fines de 1776.

"La severa sentencia impuesta por la Inquisición, el 24 de noviembre de 1778, se realizó a puerta cerrada. El acto es universalmente conocido con el nombre de "Autillo de Olavide". En él se le declaró "hereje, infame y miembro podrido de la Religión". Se le condenó a exilio perpetuo de veinte leguas de Madrid, de las residencias reales, de Lima, de Andalucía y de los Nuevos Establecimientos de Sierra Morena; a ocho años de reclusión en un monasterio, bajo las órdenes de un director de conciencia, que le enseñaría todos los días la doctrina y los dogmas de la fe católica, que le haría confesarse, oír misa, rezar el rosario y ayunar todos los viernes durante un año si el estado de su salud se lo permitía. Además, le haría leer las obras de fray Luis de Granada y del P. Segneri. Como infame no podría jamás ceñir la espada, ni vestir hábito de oro, plata, pedrería ni seda, sino solamente telas ordinarias de color amarillo; sus bienes quedaban confiscados y él mismo y sus descendientes hasta la quinta generación eran excluidos de todo empleo público."


Estuvo 17 años exiliado en Francia. Diderot pronunció un famoso discurso sobre su figura ante la Asamblea General; Voltaire dijo de él: "Vos y cuarenta como vos necesita España". Vivió la Revolución francesa y la Convención republicana le nombró ciudadano de honor. Durante la época del Terror fue detenido como extranjero sospechoso de ayudar a la aristocracia, pasando nueva meses en prisión temiendo ser guillotinado, como tantos.
 En 1798 Carlos IV le permite volver a España, le restituye sus dignidades y le concede una renta. Se retira a Baeza (Jaén) donde fue acogido por su prima a quién nombró heredera. Al morir en 1803 fue enterrado en la parroquia de San Pablo de Baeza.

Primer plano de Sevilla creado por Pablo de Olavide

Nota 1. Fue un personaje de indudable trascendencia en la historia de la Universidad de Sevilla, al ser el autor de la "primera reforma universitaria moderna" en España, con su Plan de Estudios para la universidad hispalense. Si hasta hace poco era enfocado en su labor colonizadora, la crítica actual destaca su actuación en los terrenos de la beneficiencia social, de la reforma agraria, de la organización municipal, de la renovación teatral y de la modernización de la enseñanza. Un criollo ilustrado con una historia pintoresca, cuyo nombre se puso en 1997 a la segunda universidad de Sevilla, no sólo en honor a su trabajo como Intendente de la ciudad hispalense, sino también por la vocación americanista de dicho institución universitaria.
Nota 2: Me he centrado en su vida política pero no es menos importante su labor como escritor, con obras políticas, filosóficas, dramáticas y traducciones de muchas obras de autores como Racine o Voltaire.

martes, 2 de marzo de 2010

Laicismo, teólogos, usura y... el IOR

AYER Y...

"La Ilustración es la primera cultura laica de la historia de Europa; cultura al margen del cristianismo, y en algunos aspectos anticristiana.. Esto tiene su explicación en cierto rechazo por parte de la Iglesia, de la forma de vida burguesa. La burguesía constituye una clase que, desde su aparición, vive del comercio, del préstamo con interés y del lucro. Todavía en el siglo XVIII nos encontramos con teólogos que consideraban al préstamo con interés como usura; con moralistas que seguían hablando de ganancias ilícitas y, con sacerdotes que predicaban que era más fácil salvarse a un hombre dedicado al ocio, que no al comerciante".
...HOY
El Instituto para las Obras Religiosas (IOR) también conocido como Banco del Vaticano, es el banco central de la Iglesia Católica situada en la Ciudad del Vaticano.
A veces la Iglesia también evoluciona
NO COMMENTS
http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0314-01/ilustra.htmmerhum el 01 Oct 2008

2 comentarios (de Free Like The Wind)


fernandomaria dijo

Creo que habría que ver esa evolución de la Iglesia y saber de las inversiones por parte de IOR porque a veces uno ya duda de muchas cosas.
Un beso, Merhum
02 Octubre 2008, 20:35

merhum dijo

Quizás si se supiera donde invierten se le abrirían los ojos a más de uno. Por cierto, disfruta de las fiestas de San Froilán.

lunes, 22 de febrero de 2010

Filantropía y ONGs

"Las virtudes cristianas son transformadas en virtudes laicas; los ilustrados nunca hablan de caridad (amor al prójimo por amor a Dios), sino que emplean la palabra filantropía (amor al hombre por el hombre mismo).El carácter no religioso de la Ilustración se nota también en las lecturas de la época: en el siglo XVII los libros que más se editaban eran las vidas de santos y las obras de piedad; en cambio en el siglo XVIII las obras más editadas son de filosofía, ciencias naturales y apenas libros religiosos" .
         La palabra filantropía deriva sus raíces del griego φίλος philos (o filos), y άνθρωπος, antropos, que se traducen respectivamente como "amor" (o "amante de", "amigo de"), y "hombre" (o "ser humano"), por lo que filantropía significa "amor a la humanidad".
En general, la filantropía es el amor al género humano y todo lo que a la humanidad respecta, particularmente, en su forma positiva y constructiva, expresado en la ayuda a los demás sin que necesariamente se requiera de un intercambio o interés alguno en una respuesta.
        Los esfuerzos filantrópicos son realizados por parte de individuos o por grupos de individuos organizados.
        Los donativos a organizaciones humanitarias, personas, comunidades, o trabajando para ayudar a los demás, directamente o a través de una organizaciones no gubernamentales con fines no lucrativos, así como lo es el trabajo de voluntario para apoyar instituciones que tienen el propósito específico de ayudar a los seres vivos y mejorar sus vidas, son considerados actos filantrópicos.
        El término fue creado por Flavio Claudio Juliano (331/332 - 26 de junio de 363), quien fue emperador de los romanos desde el 361 hasta su muerte. Una de las tareas primordiales de Juliano como emperador, fue la de restaurar el paganismo como religión de los romanos, en este intento imitó a la iglesia cristiana en todas sus instituciones e incluso en su doctrina, como en este caso, así acuñó el termino "filantropía" para suplir al cristiano de caridad, que formaba una de las virtudes de la nueva religión y que nunca había sido parte del paganismo como religión en Roma o en Atenas.
www.guiaongs.org/
merhum el 01 Oct 2008 Safe Creative #0911214922722

2 comentarios

fernandomaria dijo
Filantropía, estupenda conjunción de dos palabras con un extraordinario significado. Siempre admiré a los que la practican porque en ella veo la esencia del buen hacer: dar sin esperar nada a cambio. Un buen escrito digno de ser leído.
Un beso.
02 Octubre 2008, 20:42

merhum dijo

Gracias, Fernando. Siempre me gustó el latín, pero más aún el griego. La pena es que se olvida, aunque no el significado de tantas palabras de nuestra lengua que provienen de este. Un abrazo.

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