Puerto de Ribadeo (Lugo, Galicia). Fotos. mmhr/2009

martes, 30 de diciembre de 2014

La tetera humeante

Llovía incesantemente. Se había refugiado en aquel café, que era su favorito desde hacía tiempo. Pidió un té y al poco tiempo, el camarero le sirvió una tetera humeante de la cual emanaba un dulzón y agradable aroma a canela y menta. Mientras se tomaba una taza, a pequeños sorbos, lentamente, miró a través de la ventana empañada por el calor del local.

La gente se apresuraba de aquí para allá, calándose bajo la lluvia. Se estremeció, un espasmo de frío le provocó un ligero temblor y le obligó a echarse el abrigo sobre los hombros. Aquel café se encontraba en una plaza de la cual partía una alameda. Los árboles desnudos se mecían con el viento...

Desde hacía años, su empresa la enviaba a esa ciudad para presentar la nueva campaña de sus productos. Siempre en la misma fecha. Siempre la lluvia era la protagonista en los pequeños ratos libres y su refugio, el café. Le hubiera gustado ir alguna vez en primavera y pasear bajo los álamos, y oler las rosas de los jardines...

Se sirvió otra taza y empezó a recordar la segunda vez que estuvo allí. Ese año no había ido sola, la había acompañado Esther, su secretaria. Tenían que ver a uno de los clientes cuando, de pronto, les sorprendió un aguacero y buscando donde protegerse, encontraron este café. Fue Esther la que pidió esta variedad de té, y a ella le gustó tanto, que ya siempre lo pedía.

Recordó a Esther, una vez más. Imposible no recordar. Tendría que haber dejado de ir a esa ciudad y a ese café. El aroma de su taza le hacía evocar a su secretaria, lo que le producía una extraña y dolorosa sensación.

Habían charlado mientras esperaban a que escampara. Esther llamó al cliente y atrasaron la cita para una hora después de la concertada. Era una chica muy agradable y eficiente. Además prefería ir acompañada, y sus jefes no pusieron ningún problema cuando les dijo que viajaría con ella.

Esther, se disculpó, y fue un momento al baño, dejando caer su abrigo en la silla. Pasaron quince minutos y Esther no volvía. El móvil empezó a sonar con una cancioncilla vulgar y al poco se calló. Veinticinco minutos. Le pareció mucho tiempo. Iban a llegar tarde a la cita y no se lo podían permitir, la empresa necesitaba a aquel cliente.

Bueno, quizás se estaba retocando, pero, su móvil volvió a sonar. Miró la pantalla sin atreverse a contestar. No le parecía bien, podía ser alguna llamada privada. Era una llamada oculta. Treinta minutos.

Se levantó y fue hasta el baño. Pensó que tenía que haber ido antes, ¿y si le había ocurrido algo?El baño estaba cerrado. Llamó y nadie respondió. Volvió a llamar, pero nadie respondía.

Saliendo, se acercó a la barra y le explicó al camarero lo que ocurría. Este, tomando la llave, fue con ella e intentó abrir la puerta, pero estaba cerrada por dentro... Entonces, empezó a empujar, fuertemente, hasta que una fuerte patada hizo saltar el pestillo...Allí no había nadie.

Le dijo que eso era imposible, la había visto entrar, no le cabía la menor duda, y no había salido. Su abrigo, su móvil estaban allí en la mesa. El baño no tenía ventana. Pero Esther había desaparecido, sin dejar rastro, delante de sus narices y jamás volvió a saber de ella. (mmhr, 2009)



28 comentarios de Free Like The Wind

MANUEL dijo

Me has puesto la piel de gallina ya de mañana, mmm, me ha gustado, como en las pelis de suspense e intriga, besotes.
15 Julio 2009, 08:15

merhum dijo

Vale, te creo . Un beso y buenos días.
15 Julio 2009, 09:58

Manuel Cascales Guindos dijo

Magnifico relato, saludos.
15 Julio 2009, 12:16

merhum dijo

Bueno, parece que las musas siguen conmigo en mis noches de insomnio. Saludos, MCG.
15 Julio 2009, 12:27

Agueda Conesa Alcaraz dijo

Me encanta el té de canela y menta...bonito relato..un besazooooooooo
15 Julio 2009, 13:19

merhum dijo

Yo tomo muchas clases de tés. cuando voy a Granada, siempre compro por las tiendecitas del Albaicín. Gracias Águeda, te ofrezco una taza virtual, disfrútala añadiendo también una corteza de naranja. Besos
15 Julio 2009, 13:23

fernandomaria dijo

Las noches de imsnonnio a veces provocan las ganas de escribir y salen relatos como éste, digno de ser leído.
Besos a la hora del té.
15 Julio 2009, 16:43

Abel Desestress dijo

FELICIDADES TIENE USTED YA, LA VENA DE ESCRITOR
AHORA SIGA LOS PASOS QUE GUIEN LA PAZ EN SU QUEHACER COTIDIANO.
PROBABLEMENTE NO GANE MUCHO PERO VIVIRA FELIZ, Y ESO NO SE GANA CON NADA MATERIAL.
UN ABRAZO.
ATTE.
ABEL
15 Julio 2009, 17:24

segundosombra12 dijo

Un relato agradable y extraño, dan ganas de seguir leyendo. Tal vez los finales en la vida, sean como en tu relato y eso siempre nos sorprende.
Un abrazo
15 Julio 2009, 17:58

libertadveinte dijo

Merhum, a este relato no le encuentro otra explicación
que no sea que es una pesadilla.
Yo, por si acaso, dejaría de tomar ese tipo de té.
El que yo consumo es el Rooibos.
Saludos.
15 Julio 2009, 19:08

merhum dijo

Gracias, Fernando, precisamente me estoy tomando uno, si quieres una taza, te invito. Un beso
15 Julio 2009, 19:15

merhum dijo

Buenas tardes, segundosombra. No suelo poner la palabra fin, así que tal vez, si me inspiran las musas, pueda continuar, no lo sé. Hasta ahora lo que escribo son relatos cortos e incluso microrrelatos, y algunos poemas, pero así, escritos en el momento. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
15 Julio 2009, 19:20

merhum dijo

Abel muchísimas gracias por su elogio. Escribir me hace feliz y eso es hoy por hoy, suficiente. No creo que vaya conseguir algo más, excepto vuestros comentarios, muy valiosos, y vuestra amistad. Un abrazo para ¿Quintana Roo? ¿En ese Estado vives? Pero ¿eres mexicano o venezolano?
15 Julio 2009, 19:24

merhum dijo

Libertad, también yo tomo rooibos y me quedo muy relajadita, pero fíjata las historias tan raras que me salen. Un abrazo
15 Julio 2009, 19:26

emilio dijo

Muy bien, merhum. Hoy descubrimos, por lo menos yo, una nueva y estupenda faceta: la de escritora de relatos. Cultívala. La verdad es que el desenlace es sorprendente. Sorprendenos de vez en cuando con alguno de estas narraciones. Saludos. emilio
15 Julio 2009, 19:26

merhum dijo

Hola, Emilio. Te agradezco que te pases por aquí. Me gusta mucho escribir y a veces parece que "vomito" las palabras, porque me entra el impulso y tengo que hacerlo en el momento, y si me interrumpen se va la inspiración. Espero seguir sorprendiendo. Un beso
15 Julio 2009, 19:33

framulaverde dijo

Hola Merhum, me gustaría tener la inspiración que tú tienes, porque sin inspiración no se puede escribir. Bonito relato. ¡Ah! el té no me gusta.Saludos.
15 Julio 2009, 20:01

merhum dijo

Gracias, framula, me alegra que te guste. A mí me gusta el té y el café, pero este me lo ha prohibido el médico. A lo mejor le voy a tener que agradecer al médico la prohibición de tomar café. Un abrazo
15 Julio 2009, 20:05

gloriainfinita dijo

Querida, si que estás en racha. es un interesantísimo comienzo de lo que podría ser una novela, con todas las puertas abiertas para darle la orientación que te plazca. Incluso los esquemas de los dos personajes hacen que, al menos en mi, ya tengan una imagen física. Un pequeño apunte muy cariñoso, te lo digo porque también me sucede... pasas de la tercera persona a la primera -se acercó a la barra- o - le dije-. Personalmente, prefiero la primera persona para el narrador, siempre me resulta más sugerente. Aprovecha esas noches de insomnio y regálanos más joyitas a las que tenemos que madrugar para ir al trabajo y no nos podemos permitir el insomnio. Un beso.
15 Julio 2009, 21:20

Corto Cortés Smith dijo

buenisimo tu relato. tiene todo lo que debe tener un buen cuento.
un abrazo
15 Julio 2009, 23:22

merhum dijo

Hola, Gloria. Te agradezco tu apreciación y que me hagas ese apunte. Acabo de corregirlo. Cuando escribo, no lo hago pausada, y aunque me gusta revisarlo, se me pasó. Intentaaré seguir con estos relatos. Besos.
15 Julio 2009, 23:30

merhum dijo

Buenas noches, Corto. Muchas gracias y espero que las musas sigan conmigo porque quiero seguir escribiendo. Un abrazo
15 Julio 2009, 23:31 

vegalonso dijo

Una buena relación entre título y argumento toda vez que Ester desapareció como el humo.
Un estupendo y bien contado relato de misterio y te lo digo no por ser excolega de profesión sino por ser también aficionado a “relatar”.
Un abrazo
15 Julio 2012, 22:37

Javier Carrasco dijo

A mysterius story to be told a stormy night, by a big fire, drinking a hot...cup...of...tea...
Surprising, Mercedes, Congratulations!
PS: hey, we read our minds each other. We sent messages at the same time!!!!!!
15 Julio 2012, 23:18

merhum dijo

Muchas gracias, Modesto. Lo escribí hace tres años como habrás podido ver por los comentarios anteriores al tuyo. Un abrazo, colega.
15 Julio 2012, 23:19

merhum dijo

I agree. I love reading mysterius stories in the cold stormy nights. However, I usually write these stories in the warm nights. Thank you very much, Javier. Big hug!
15 Julio 2012, 23:32

Javier Carrasco dijo

Sorry, I wanted to write "mysterious". Writing fast isn´t good for spelling!
16 Julio 2012, 08:15

merhum dijo

Me too. I wrote "mysterius", teacher.
16 Julio 2012, 09:04

5 comentarios:

mmhr dijo...

Abel Desestress desde ¿México o Venezuela? me deseaba paz en su comentario de julio a este post. En octubre fue asesinado, en México.Espero que la justicia haga su labor y que Abel haya conseguido la paz.

Mark de Zabaleta dijo...

Siempre agradable lectura...

Feliz 2015 !

mmhr dijo...

Siempre tan amable, Mark. Muchas gracias y Feliz Año Nuevo para tí también.

Buscador dijo...

Escribes muy bién. A mi me hubiera gustado que quién llamaba al móvil era
Esther desde otra dimensión o, desde otro tiempo o, desde ese mismo año que ahora se encontraba y sin poder predecirlo,aparece Esther vestida de igual manera y que salía del baño (menuda meada)...
Escribes muy bién Mercedes.
Un beso

mmhr dijo...

Gracias, Buscador. Quizás algún día continúe este relato, no está nada mal tu idea. Un beso.

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