Puerto de Ribadeo (Lugo, Galicia). Fotos. mmhr/2009

miércoles, 17 de julio de 2024

Sueños bilingües

 Sueños bilingües

Dream, dream, dream, 

you may say I'm a dreamer 

but nothing only one. 

I dream, I have a dream.

Sueño, sueñas, sueña, soñamos, soñáis, sueñan

¿y quién no? 

Despierto, dormido, en la juventud o en la madurez, 

hay que tener sueños y soñar que los alcanzas,

even when you are un viejito.

Sueño despierto, sueño contigo, 

sueño despierto que sueñas conmigo,

soñamos un sueño, 

 we got that dream but...one day it finished.

Soñando que estoy en un sueño contigo. 

Soñando que estás despierto conmigo. 

Me despierto y el sueño se ha ido. 

Sigo soñando y estoy contigo.

Soñando me despierto, despierto te sueño, 

soñamos el sueño infinito.

Dreaming in heaven, dreaming with you.  

Sueña, sueño, soñamos el sueño infinito, 

en un bucle de sueños, de sueños bonitos,

 en el helado Ártico siempre contigo. 

Sueño de fuego, en el hielo contigo. mmhr/2017-2024

sábado, 6 de julio de 2024

H2O

H2O

        El agua se acabó. Los ríos secos unos, contaminados otros. Ahora la humanidad ha hecho grandes inversiones en desaladoras que se extienden por todo el mundo. Para ello dejaron de invertir en educación y en sanidad.

        Hoy somos menos habitantes y más analfabetos y hay más guerras por conseguir el oro líquido, el agua. mmhr/2024 

viernes, 5 de julio de 2024

La cárcel

 La cárcel

                Era horrible estar preso. Carecer de libertad era inhumano. No podía hacer nada por sí mismo. Ayer le llevaron al hospital y con unas grandes tijeras le quitaron la escayola que cubría gran parte de su cuerpo. mmhr/2024

jueves, 4 de julio de 2024

Posesión

 Posesión

                Mi abuela ha muerto. La siento dentro de mí. Quiero que se vaya, que me deje. Querría que no se fuera, que no se hubiera ido pero así no puedo vivir. Hay que enterrarla y así se irá y yo no haré daño a nadie más. mmhr/2024

sábado, 27 de abril de 2024

Cajas

 Cajas

Cajas de cartón vacías

montan las operarias.

¿Qué contendrán mañana?

Cajas llenas de ilusiones,

Cajas llenas de desengaños.

Cajas, cajas y más cajas

montan las operarias.

Cajas de cartón vacías

montan risueñas las operarias.

Y así pasan el día montando

cajas de cartón vacías.

Entre sonrisas y cartón

montan las cajas vacías.

Se apilan desordenadas,

se sientan en ellas,

charlan y ríen

mientras miran las cajas vacías. 

mmhr/2023

miércoles, 24 de abril de 2024

Alba

 Alba

Apenas ha llegado al mundo. Duerme plácidamente. Labios relajados con forma de corazón, ojos rasgados, nariz pequeña, mofletes rosados, brazos hacia arriba con las manos semicerradas. Mirarla, olerla, sentirla respirar me llena de gozo. mmhr/2024

martes, 23 de abril de 2024

Nada y todo

 Inspirado en un poema de Gloria Fuertes

Nada y todo

Ni fui sal, ni arena,

ni agua, ni sombra

y sin embargo soy

sal de tu vida,

arena de tu suelo,

agua que sacia tu sed,

sombra que te cobija

del sol ardiente. mmhr/2023

domingo, 21 de abril de 2024

Despedida

Despedida

Antes de irme, quiero decirte

que has sido sol en mi vida,

que el mar nos envolvió

cada día con sus olas

para arropar el amor

que nos dimos tantos años.

Antes de irme, quiero decirte

que me hiciste feliz

cada día con tus abrazos,

que el sol siga

iluminando tu camino. mmhr/2023

viernes, 19 de abril de 2024

No quiero

 Poema inspirado en el "No quiero" de ÁNGELA FIGUERA AYMERICH

NO QUIERO

No quiero

que los niños mueran

ni la guerra se venda

ni se compre la paz

ni se alquile el cariño.

No quiero

que el maíz se queme y el pan falte.


No quiero

que haya hambre en las casas

que haya sangre en las calles,

que haya dolor en los ojos.


No quiero

que en los labios se encierren silencios,

que en las arcas se encierren riquezas,

que en la cárcel se encierre a los inocentes.


No quiero que el campesino trabaje sin agua

que el pescador navegue sin brújula,

que en la fábrica no haya rosas,

que en la mina no vean el sol,

que en el colegio no ría el maestro.


No quiero

que las madres no tengan sonrisas,

que las chicas no tengan amores,

que los padres no tengan trabajo,

que a las niñas les traigan los Reyes

pijamas de punto y lápices.


No quiero

que el mundo se parta en trozos,

que en el mar se establezcan imperios,

que en el aire se agiten espadas

que en los vestidos se pongan símbolos.


No quiero

un hijo soldado,

que los hijos de padre desfilen

con fusil y con sangre en sus manos;

que jamás se lancen bombas

que jamás se fabriquen misiles.


No quiero

que me manden dictador o tirano,

que me espíe la vecina de enfrente,

que me pongan grilletes y mordazas,

que decreten lo que es libertad.


No quiero amar en silencio,

gemir en silencio

cantan en silencio.


No quiero

que me cierren los labios

cuando grito NO QUIERO...

Mercedes Humanes

mmhr/2023

miércoles, 17 de abril de 2024

Haikus (II)

 Otoño 

El cielo es gris,

y no se ve el sol rojo

ya no calienta.

Tarde otoñal

Lluvia cortante,

el suelo es amarillo.

Tarde otoñal.

Amor 

Labios rosados,

sonrisa cristalina.

El amor ríe.

Agua 

Cascada de agua

del manantial oscuro

al río salta.

mmhr/2023

lunes, 15 de abril de 2024

domingo, 14 de abril de 2024

Loba negra

        Lo empecé a final de octubre y me costaba leerlo con atención. Me lo llevé para leer en unas vacaciones y ni lo abrí. Cuando volví a casa, estaba allí, colocado junto a mi sillón favorito pero siguió cerrado. Ayer lo llevé a la estantería para mejor ocasión y cogí otro que me ha enganchado...Luego, no es que tenga problemas de concentración otra vez...Ha pasado casi un año y aunque lo he vuelto a coger...ha vuelto a la estantería. Ha hecho más de 2000 km conmigo (otro viaje) y no lo he abierto, he preferido dos que me compré en el lugar de vacaciones y que me he "bebido". Sigue a la espera de otra oportunidad, no lo descarto.

        

                Finalmente, lo leí. Me puse en ello y me gustó. Ahora creo que han hecho una serie, seguro que  engancha más por aquello de los recursos audiovisuales. Me cae bien el inspector Jon Gutiérrez. Antonia me inquieta, me hace pensar cuántas Antonia Scott habrá en la realidad.

    "A Jon no le gustan los cadáveres en el río Manzanares.

        No es una cuestión de estética. Este cadáver es muy desagradable (parece que lleva mucho tiempo en el agua), con la piel cerúlea repleta de manchas violáceas, las manos casi separadas de las muñecas. Pero no es cuestión de ponerse exquisitos".

jueves, 26 de octubre de 2023

El Café de París

          El frío la despertó, sentía la humedad en sus huesos. Clara se envolvió en la bata, intentando entrar en calor, y se asomó por la ventana. La tarde se iba, la gente, protegida del frío con gruesos abrigos, deambulaba cargada de regalos navideños.

          Necesitaba salir, hablar con alguien...Se dio una ducha caliente y se vistió. Bien abrigada bajó a dar un paseo, caminando sin rumbo por las calles adornadas con luces de colores. En los comercios sonaban villancicos. Se sentía extraña, como si fuera otra persona, su vida había dado un giro. Las circunstancias la habían llevado a esta ciudad, provinciana, lejos de todos sus conocidos pero no importaba, saldría adelante.

          Frente a ella en la plaza, el letrero luminoso del Café de París parecía llamarla, entró y una oleada de calor la acogió. Tomaría un expreso. Encontró una mesa libre en un rincón, junto a la ventana de cristales empañados, se despojó del abrigo y se sentó. La cafetería estaba llena, tardarían en servirla.

          Se asustó al oír a la camarera preguntar qué quería; estaba sumergida en sus pensamientos y no la oyó. La pobre muchacha se disculpó y tomó nota del expreso. El café la reconfortó. Mañana empezaba a trabajar en un lugar nuevo pero, estaba acostumbrada...

          Después del café estuvo paseando, deambulando por las callejas viendo a la gente eufórica con las últimas compras, regalos y más regalos, en fin, algo de lo que este año se libraría; como estaba sola no tendría que hacer esas compras que, a veces, le habían emocionado.

          A las siete de la mañana sonó el despertador desafiante. Se sentía muy animada, tarareaba una canción de Phil Collins. Eligió un traje pantalón de color gris, una camisa color melocotón, zapatos cómodos y se puso un grueso abrigo. Desayunaría en el camino, en cualquier bar cercano a la facultad.

          Grupos de estudiantes se dirigían a clase con premura (por el frío, seguramente). Entró en la secretaría y se presentó. Carmen -así dijo llamarse-, la ayudante del decano, la estaba esperando. El decano estaba en un congreso, así que ella se encargaría de informarle sobre todo lo concerniente a sus clases.

                                                                ****

          En otro lugar de esa misma ciudad, Marta aceleró el paso hacia el Café de París. Llovía incesantemente. Se había refugiado en aquel café, que era su favorito desde hacía tiempo. Pidió un té y al poco tiempo, el camarero le sirvió una tetera humeante de la cual emanaba un dulzón y agradable aroma a canela y menta.
          Mientras se tomaba una taza, a pequeños sorbos, lentamente, miró a través de la ventana empañada por el calor del local. La gente se apresuraba de aquí para allá, calándose bajo la lluvia. Se estremeció, un espasmo de frío le provocó un ligero temblor y le obligó a echarse el abrigo sobre los hombros.
          Aquel café se encontraba en una plaza de la cual partía una alameda. Los árboles desnudos se mecían con el viento...

          Desde hacía años, su empresa la enviaba a esa ciudad para presentar la nueva campaña de sus productos. Siempre en la misma fecha, era la campaña navideña. Siempre la lluvia era la protagonista en los pequeños ratos libres y su refugio, el Café de París. Le hubiera gustado ir alguna vez en primavera y pasear bajo los álamos, y oler las rosas de los jardines...
          Se sirvió otra taza y empezó a recordar la segunda vez que estuvo allí. Ese año no había ido sola, la había acompañado Esther, su secretaria. Tenían que ver a uno de los clientes cuando, de pronto, les sorprendió un aguacero y buscando donde protegerse, encontraron este café. Fue Esther la que pidió esta variedad de té, y a ella le gustó tanto, que ya siempre lo pedía.
          Recordó a Esther, una vez más. Imposible no recordar. Tendría que haber dejado de ir a esa ciudad y a ese café. El aroma de su taza le hacía evocar a su secretaria, lo que le producía una extraña y dolorosa sensación.
           Habían charlado mientras esperaban a que escampara. Esther llamó al cliente y atrasaron la cita para una hora después de la concertada. Era una chica muy agradable y eficiente. Además prefería ir acompañada, y sus jefes no pusieron ningún problema cuando les dijo que viajaría con ella.
           Esther, se disculpó, y fue un momento al baño, dejando caer su abrigo en la silla.
Pasaron quince minutos y Esther no volvía. El móvil empezó a sonar con una cancioncilla vulgar y al poco se calló.
           Veinticinco minutos. Le pareció mucho tiempo. Iban a llegar tarde a la cita y no se lo podían permitir, la empresa necesitaba a aquel cliente.

          Bueno, quizás se estaba retocando, pero, su móvil volvió a sonar. Miró la pantalla sin atreverse a contestar. No le parecía bien, podía ser alguna llamada privada. Era una llamada oculta.

          Treinta minutos. Se levantó y fue hasta el baño. Pensó que tenía que haber ido antes, ¿y si le había ocurrido algo? El baño estaba cerrado. Llamó y nadie respondió. Volvió a llamar, pero nadie respondía.
          Salió, se acercó a la barra y le explicó al camarero lo que ocurría. Este, tomando la llave, fue con ella e intentó abrir la puerta, pero estaba cerrada por dentro... Entonces, empezó a empujar, fuertemente, hasta que una fuerte patada hizo saltar el pestillo...Allí ¡no había nadie!
          Le dijo que eso era imposible, la había visto entrar, no le cabía la menor duda, y no había salido. Su abrigo, su móvil estaban allí en la mesa. El baño no tenía ventana, pero Esther había desaparecido, sin dejar rastro, delante de sus narices y no volvió a saber de ella.

                                                                     ****

          Clara se acostumbró al Café de París y casi todas las tardes de camino a casa se detenía a tomar un expreso. Los días navideños pasaban pero la gente seguía invadida por el consumismo característico de nuestra sociedad. Aquel día el café estaba atestado, no quedaba una mesa libre, ni siquiera podía acercarse a la barra. Se dirigió al servicio, había cola..., esperó su turno pero cuando iba a entrar se le cayó el bolso desparramando todo su contenido; estuvo recogiendo sus cosas y cuando terminó se dio cuenta que se había quedado sola. Bueno, por fin podría entrar al baño. No podía abrir la puerta, parecía atascada o ¿es que aún quedaba alguien dentro? Empujó con el hombro y la puerta cedió...¡Oh! ¡Estaba ocupado! Se disculpó saliendo rápidamente. Unos minutos después salió la chica dirigiéndose al lavabo...y allí seguía, mirándose en el espejo con una rara expresión cuando Clara terminó de lavarse las manos.

          El café estaba bastante despejado cuando Clara volvió del servicio. Se sentó en una mesa a esperar su expreso. Le encantaba ver como la camarera, sin preguntarle ya, le servía el expreso a su gusto. Llevaba un par de semanas pero aún no había salido con nadie de la facultad, la verdad es que le gustaría conocer gente, hacer amigos, quizás era pronto.

          Vio a la chica que se dirigía hacia donde ella estaba, no, fue hasta la mesa de al lado y, no supo que pasó pero se formó un revuelo, había una mujer en el suelo, desmayada...La estaban atendiendo. Cuando volvió en sí no dejaba de repetir ¡No es posible! ¡No es posible! dirigiéndose a la chica del baño, la rara, que se estaba sirviendo una taza de té. ¿De dónde sales Esther? ¡Estás igual que el día que desapareciste! Esther miró a Marta, tomó un sorbo de té, no sabía de qué estaba hablando, sólo había ido un momento al baño y girándose hacia Clara le dijo que ella lo podría corroborar, pues habían coincidido en los lavabos...

                                                                  ****

          Es primavera. El Café de París tiene su terraza llena y animada; en una de sus mesas tres amigas conversan, recuerdan cuando se conocieron. Clara las conoció, a Marta y a Esther, en este lugar, hacía varios años. Marta había ascendido, era la directora de la nueva delegación de su empresa en esta ciudad provinciana; Esther siguió con ella como secretaria; Clara, había encajado bien en la facultad. El decano, sus compañeros, los alumnos..., aquella ciudad provinciana..., sus dos amigas...La camarera se acerca, sirve un expreso a Clara y deja una tetera humeante que desprende un olor a canela y otras especias, para Esther y Marta. Esta le contaba la desaparición de Esther unos años antes de que las tres coincidieran allí; Clara nunca supo porqué se inventó esa historia, parecía obsesionada con ella. Esther se reía, mientras se tomaba la taza de té, no entendía nada, ¿por qué Marta se inventó aquella historia de su desaparición? Tampoco le explicó nunca qué hizo con su abrigo y su móvil y por qué cada vez que necesitaba ir al baño, la acompañaba. mmhr/2016


Foto: mmn/2011

jueves, 24 de agosto de 2023

Microrrelatos

Microrrelatos de 6 palabras

1. EL FINAL 

Al despertar supo que había muerto.

2. LA MINA

Oyó ¡clic! Todo se acabó ¡Boom!

3. VAMPI

Besó su cuello. 

El ataúd esperaba.

4. LOCURA DE AMOR

La amaba con locura. 

Quedó ciego.

5. AMOR VERDADERO

Dejó todo por amor. 

Feliz dependencia.

6. LA DERROTA

Cayó rendida. 

El amor la desarmó.

7. LA MONTAÑA

Decidió bajar. 

Mahoma no la esperaba.

mmhr/2023

sábado, 19 de agosto de 2023

Madona con abrigo de piel

                     Sabahattin Ali es el autor de esta obra en la que se trata una historia de amor singular y difícil de olvidar.

                    Un joven turco llega a Berlín para aprender los secretos del negocio de su familia, la fabricación de jabones. Es un joven soñador, inexperto, amante del arte y de la literatura que se dedica a leer y a visitar exposiciones. Una tarde se queda extasiado ante un retrato de una joven y poco después la conocerá, cambiando su vida para siempre. Los desencuentros entre el deseo y la realidad, la relación entre Oriente y Occidente, un atisbo de entendimiento entre dos mundos que parecen irreconciliables.

                    

                Era como si el interés que hasta ese momento había escatimado al género humano, el cariño que no había experimentado por nadie, se hubiera acumulado en mi interior y saliera ahora en todo su esplendor gracias a esa mujer. 
                        

                        El autor, nació en 1907 en una región del Imperio otomano que hoy pertenece a Bulgaria, fue uno de los pionero de la novela turca moderna. Educado en Turquía y en Alemania, escribió poesía, novelas y relatos. Hombre de letras, gran erudito y socialista convencido, fue propietario y editor de un semanario de sátira política en los años cuarenta. Estuvo encarcelado en dos ocasiones por sus criticas al gobierno de Kemal Atartürk. Sus libros fueron prohibidos hasta 1965. Falleció en extrañas circunstancias mientras intentaba cruza la frontera búlgara escapando de su país natal en 1948, porque no podía ganarse la vida ni como profesor. mmhr/2023

jueves, 17 de agosto de 2023

Un largo sueño en Tánger

                        El autor de Un sueño en Tánger, Antonio Lozano, ha hecho que me sumerja en una preciosa historia, que me he leído en dos ratos absorbida hasta perder la noción del tiempo.

                        Su protagonista, Isabel, se encuentra en como por un accidente y desde ese estado nos cuenta su vida, sus circunstancias en una sociedad en la que los valores que han dirigido su vida han cambiado: su drama personal, su relación con los marroquíes en una ciudad que ya no es colonia española. Ella desde el silencio llevará acabo una revisión de toda su vida como española, como mujer española en esta ciudad mediterránea.

                        Esa revisión la lleva a una catarsis vital en la que la sororidad tiene un papel muy importante.

                Volví a suplicarle al tiempo que pasara veloz, a la noche que regresara pronto, que acudiera en mi auxilio. Cada día me reservo, para cuando se haya vaciado la habitación, algo de lo ocurrido, alguna conversación escuchada, un sentimiento herido y, cuando es posible, un momento agradable que paladear. Pero ahora quisiera dormir, necesito descansar.

                --No sabe cuántas veces me he sentido pequeña frente a usted, señora, y para qué contar frente al señor...Pero con usted, señora, me he sentido muchas veces como la última y más miserable criatura de la Tierra.
mmhr/2023


jueves, 22 de junio de 2023

Descubriendo a Alaa al Aswani

                     "La República era esto" es una novela de Alaa al Aswani, autor egipcio de mayor proyección internacional después del nobel Naguib Mahfus.

                    Fue uno de los principales enemigos públicos de la dictadura egipcia por lo que tuvo que exiliarse a Nueva York. En "La República era esto" narra los acontecimientos sucedidos en la plaza Tahrir de El Cairo en 2011. Aquella revuelta está muy bien narrada en su obra por la que una serie de personajes desfilan a lo largo de los diferentes capítulos y se entrecruzan. Esta novela está prohibida en Egipto.

                    Dentista de profesión era en 2011 uno de los autores egipcios más populares y se erigió en un gran defensor de la revuelta civil, primavera árabe en Egipto. Una vez que el presidente Mubarak renunció, se enfrentó al primer ministro Ahmed Shafik en un debate televisivo increpándole en nombre de las víctimas de las manifestaciones pacifistas de la famosa plaza Tahrir que todos vimos desde el sofá en los telediarios. a la mañana siguiente el primer ministro dimitió. Más tarde criticó al presidente Abdel-Fattah al-Sisi.

                    Los personajes de la novela son un ejemplo de la sociedad diversa que el gobierno egipcio niega. Todos ellos forman un conjunto coral que se enredan en unas historias que confluyen en la plaza Tahrir durante la revuelta. Su publicación le llevó a un juicio militar acusado de insultar al estado egipcio.

                    Es una obra que se puede leer del tirón porque te atrapa desde el principio. Escrita de un modo magistral, directo y realista. MMHR/2023

 

jueves, 1 de junio de 2023

Sensaciones

 Sensaciones

                Acababa de llegar a la ciudad. Nunca había estado allí. Dejó el equipaje en la habitación y salió a dar un paseo por sus calles.

                Era un día cálido y pronto le entró sed. Se sentó en una terraza y se pidió una cerveza bien fría.

                Una suave brisa la envolvió. El aire olía a mar aunque estaba lejos de la playa.

                No se había dado cuenta donde estaba hasta que le llegaron los gritos de los vendedores pregonando sus mercancías. Detrás de los árboles que le daban sombra había un mercado al aire libre y hacia allí encaminó sus pasos una vez pagó al camarero.

                El mercado formaba un cuadrado de tenderetes en los que había de todo: pescado, marisco, carnes y quesos, frutas y hortalizas. Precisamente cerca de donde había estado sentada estaban los puestos de mariscos por eso le llegó el olor a mar.

                Deambuló viendo los chillones colores de las frutas. El olor, los olores se mezclaban, el del pescado con el de las sandías abiertas; el de los quesos con el de los mangos y melocotones; el de las especias con las carnes. Junto a toda esa sinfonía de olores y colores destacaba el griterío de hombres y mujeres pregonando las bondades de sus mercancías.

                A este lugar volvería cada semana a dejarse engatusar por los vendedores. Hoy sólo haría fotos y se dejaría llevar por los sentidos. mmhr/2023

domingo, 21 de mayo de 2023

Cuarentena

 Cuarentena

            Me acerco a la ventana para ver gente. La abro y me llega olor a café recién hecho y tostadas. Es muy temprano. Miro a la calle, solo pasa un muchacho que pasea al perro. Estoy sola. Oigo a los vecinos, escuchan las noticias mientras desayunan. Vuelvo a mirar por la ventana, no pasa nadie. El día empieza a clarear. La cafetera se ha estropeado, me toma la tostada con el aroma del café de los vecinos. Empiezo el teletrabajo. Me sumerjo en la novela que estoy traduciendo, los personajes me esperan, me acompañarán gran parte de este día, otro solitario día. mmhr/2023

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