Puerto de Ribadeo (Lugo, Galicia). Fotos. mmhr/2009

viernes, 27 de febrero de 2015

La religión en la escuela pública

Voy a partir de la base de mi pensamiento sobre este tema: considero que la escuela pública debe ser laica. Nuestra Constitución expone por un lado que España es un Estado aconfesional (es decir, laico) y un poco más adelante se muestra protectora con la religión mayoritaria de nuestra sociedad (la católica), luego ampliada a otras con la que el Estado ha firmado acuerdos.
Igualmente defiendo que la religión pertenece al ámbito privado de la persona, por lo que su enseñanza debe estar en el seno de la familia y si estas deciden ampliarlo fuera pueden acudir a las parroquias y escuelas concertadas y privadas.
Hice la enseñanza primaria en un colegio privado, católico (el propietario era del Opus, pero laico). No había escuelas públicas cerca de mi casa, por lo que mis padres tuvieron que hacer un gran sacrificio llevándome a aquel colegio. En el instituto -público- tuve profesores de religión del Concilio Vaticano II y fundamentalistas, calando más en mí los primeros.
Sin embargo la enseñanza religiosa que recibí no caló demasiado, excepto en los rituales, porque mi familia no practicaba y pienso que esa es la base del creyente.
A los doce años el cura de mi parroquia me echó del confesionario a gritos; estaba harto de mis "tonterías" y me dijo que cuando tuviera pecados de verdad que entonces fuera. No he tenido que volver porque me considero una buena persona.
A los quince dejer de ir a la iglesia, excepto a los rituales familiares, porque encontré cosas mejores en las que gastar mi tiempo.
Conocí lo que hacían los curas obreros en mi entorno, se preocupaban por la situación de nuestra sociedad, trabajaban...Esto no me lo habían enseñado en el colegio. 
El profesor de religión del insti que más me influyó nos decía que todas las religiones tenían los mismos objetivos, que la católica no tenía la exclusiva de la "salvación"; que si un hombre creía en un árbol o en el trueno y cumplía con su dogma "se salvaba". Este profesor hizo todo lo posible por abrirnos los ojos, enseñarnos lo que era la libertad. Ahora comprendo porqué cuando me lo volví a encontrar muchos años después ya ni era cura ni  daba clases de religión.
Cuando empecé a trabajar, soy profesora de geografía e historia, recuerdo que en los libros de texto de historia, en cada civilización se estudiaba la religión como parte de la cultura que es; poco a poco esto fue prácticamente desapareciendo. Si enseño arte, los alumnos deben saber quién era Dafne o Apolo, San Juan, Jesús, la Virgen María, Buda y Quetzalcóatl para interpretar obras de arte. Si explico la evolución de los homínidos en 1º de la ESO, hay alumnos que me preguntan por Eva cuando me refiero a Lucy, la australopithecus. Cuando les explico los mitos no tengo más remedio que explicar también los del cristianismo y catolicismo. Para los griegos Zeus mandó modelar en arcilla la figura de Pandora, la primer mujer, que fue entregada al dios Epimeteo y de esa unión nace el género humano. Los chicos rápidamente comparan, con la creación de Adán y Eva...Unos piensan, otros debaten, alguno dice que el profe de religión dice...
En muchas ocasiones he impartido Ética como alternativa a la religión; Vida Moral y Reflexión Ética, asignatura de 4º de ESO obligatoria; Cultura Religiosa e Historia de las religiones. Entonces algunos profes de religión me han visto como "su enemiga", no sé por qué.
Mis compañeros que imparten religión, a los que respeto desde mi posición laicista, son elegidos por el obispado, el cual se queda con la mitad del sueldo -más o menos- pagado por las arcas públicas. Como trabajadores van consiguiendo derechos laborales, pero no pasan por una oposición, sino que su idoneidad depende de lo que considere el obispado. Con muchos he llegado a tener relaciones de amistad, con los demás un trato cordial como compañeros de trabajo. A veces he tenido "encontronazos dialécticos" con los menos por organizar talleres de educación sexual, por los repartos de preservativos en el día del sida -dicen que por interés de las multinacionales que los fabrican-, por alumnas embarazadas, o, por ejemplo, por llegar a decirme uno al ver a una parejita besándose en el pasillo que "las muchachas que se dejan besar en público, luego son mujeres maltratadas", o por suspender a un alumno que cuestiona la virginidad de María después de parir a Jesús.
Pienso cuando los alumnos me dicen que se lo pasan guay en clase de religión porque no hacen nada, "nos ponen películas" (y no de temática apropiada al currículo).
Mi ateísmo confeso ha dado lugar a veces a bromas de mis compañeros que me han "endosado" algún cura fundamentalista para hacer el viaje de vuelta a casa, pensando que me iba a molestar, o tener que compartir guardia con alguno de ellos. Evidentemente no me molestó y por cierto recuerdo que el tipo me regaló una cassette con discursos de Juan Pablo II...
Pienso, y mucho, en las guerras que la "religión" ha provocado y provoca; la barbarie, la violencia ejercida en nombre de ellas; pienso en la riqueza que acumulan las élites, los jerarcas de todas las religiones, desde el brujo o chamán de la tribu del Amazonas o de Papúa al papado, y todo ello provoca en mi una desazón, muchas cuestiones como ¿por qué no solucionan la pobreza? ¿Por qué acumulan riquezas? ¿Por qué predican una cosa y hacen otra? Demasiada hipocrecía, ambigüedad...¿Por qué, por qué, por qué? y no encuentro respuesta.
Ahora se aprueba en el BOE el currículo de la enseñanza de Religión Católica de la Educación Primaria y de la Educación Secundaria Obligatoria y me pregunto ¿para cuándo la reforma de esta constitución tan ambigua que tenemos? ¿Para cuándo la escuela pública laica? ¿Para cuándo seremos de verdad un país con libertad religiosa donde la conferencia epicospal no decida si queremos abortar, usar preservativo o vivir libremente con una pareja del mismo sexo?

12 comentarios:

Águeda Conesa Alcaraz dijo...

Un tema escabroso el que tratas, pero que yo pienso en la actualidad lo mismo que tú. Perdona que hoy me extienda un poco en mi comentario, pero creo que es tu tema muy interesante. Yo sí fui a un colegio público. En mi barrio había uno privado (Salesianos) pero que por aquella época sólo había cabida para el sexo masculino y para los ricos. Más tarde, tras ser mixto, yo sí llevé a mis hijas y asumí que tenían que estudiar la religión católica. Sin embargo mis hijas no practican ni creen en ninguna religión. Yo lo acepto porque… ¿quién soy yo para imponer lo que en su día me impusieron mis padres o la época en la que nos tocó vivir?.
Dejé de creer en los curas, cuando cumplí los 13 años y nos “obligaron” hacer esos Ejercicios Espirituales, que no sé para qué valían…y nos tocó un sacerdote que nos “obligó” a confesarnos más de una vez en su habitación y nos interrogaba sobre temas íntimos que no sabíamos (incesto, masturbación, sexo) y me dije…hasta aquí hemos llegado. Ahora acudo a actos religiosos por “obligación social” (muerte familiar, bodas….) Yo creo que la religión debe ser libre y no imponerse. Mi hija mayor es Filóloga de latín y griego y creo que sólo trata temas propios de su asignatura.
Tampoco entiendo que muchos padres a la hora de que sus hijos hagan la Primera Comunión (por vestirlos de blanco y hacer un inmenso gasto) los lleven tres años a catequesis y después no vuelvan a pisar una iglesia. Para mí esto es hipocresía. En fin, creo que la Iglesia debería modernizarse y aceptar el aborto libre, la píldora, el divorcio……Un feliz fin de semana. Un beso

Buscador dijo...

Me ha encantado este artículo porque es lo que piensa mucha gente. A veces la educación religiosa no tiene una base firme del corazón y nos obligan a creer cosas que jamás existieron. Re cuerdo una cita que el Papa Francisco su idea era esta:" Los crimenes más inhumanos fueron cometidos en nombre de Dios" y es verdad. A veces pienso una sola cosa para unir a un no creyente con un creyente sólidos en su creencia...eso es conocer a su corazón y las bondades que esconde en su verdad pura.
No voy a misa, tampoco a procesiones y escucho siempre la verdad que tiene que aportar la persona. La sensibilidad, la creatividad,tener libertad tangible en nuestra vida por ser más que todo, personas. Sin embargo eso no se cumple por la mala educación. Las personas no creyentes o agnósticos no tioenes ningún pecado que confesar y un verdadero creyente, tampoco vive en la mentira.
Qué te puedo decir amigo lector si yo soy un sólido creyente aunque me muera de miseria. Diós existe a todas luces porque un día, hablo conmigo. Me gustaría comentarlo con todo el mundo no creyente. No comprendo el por qué la gente no tiene oportuniodad de conocerlo pero yo lo conocí...
Sigo mi vida como siempre y peco sin remedio. Diós existe a todas luces y nos quiere a todos. Hagas lo que hagas o pienses el lo sabe y cuando llegue el día de nuestra muerte, el nos recogerá.

Carlos Martinez dijo...

Encantado de conocerte, y mas ese interesante curriculum.
Pero demasiado denso para comentar, así es que me quedo con mas preguntas, que desde luego no son personales, sino al aire.
¿Porque habrá tanto antoclericalismo sobre todo desde la "izquierda" precisamente que es tan similar?.
Me pasa como con los de la banderita de boquilla, cuando demuestran su antipatriotismo evadiendo y robando.

mmhr dijo...

Hola, Águeda, de vez en cuando tengo que dejar fluir mi pensamiento. Sabes que no es la primera vez que hablo de la religión o de la iglesia. Nos tocó vivir una época en la que nos la impusieron y creo que eso ha dado lugar a que haya tan poca fé. Gracias. Besos.

mmhr dijo...

Hola, Buscador. el que busca, encuentra, decía mi madre, y tú has encontrado a dios Si eso te hace feliz, estupendo. Yo desde luego soy feliz con mis ideas. Cuando mi profesor de filosofía dijo la frase de Nietztche "Dios ha muerto", a mí se me encendió una lucesita...Buen fin de semana.

mmhr dijo...

Gracias, Carlos. El tema da para muchas preguntas y largos y encendidos debates. Un abrazo.

pensador dijo...

Buenas tardes Mercedes:

No es coincidencia que todos los pueblos del mundo hayan tenido y tengan uno o varios dioses. Fue tan natural tener un Dios como lo fue el tener armas con qué protegerse y defenderse, después, Dios y las armas tuvieron el mismo fin: doblegar a los otros. Hoy, el que cree en Dios tiene la misma necesidad y acude a Él por la misma razón así crea en una piedra y el resto del mundo no.
Lo triste para la humanidad es que la religión propone sus normas y quienes las aceptan y practican se convierten en una comunidad de hipócritas porque las contravienen todo el tiempo. Esto forma una doble moral que se la trasmiten a los niños y se cierra el círculo para perennizar una sociedad que acepta la falsedad porque la practica.
Creer es algo íntimo. Si nos sucede alguna desgracia o se cierne una amenaza mortal sobre nosotros mismos quizá Dios nos importe un comino si somos ateos, pero, quizás comprobemos si verdaderamente lo somos si se cierne una desgracia o amenaza de muerte sobre nuestros hijos. Esto lo digo porque si algo amenaza a mi hijo estoy dispuesto a recurrir a cualquier fuerza divina que lo libere del peligro, sin embargo, para mí no pido nada y cuando voy a la iglesia ya sea por compromiso con terceros o porque por alguna razón me provocó entrar en su recinto, sólo le pido a Él que si no le da la gana de cambiar nada en el cerebro de los humanos imperfectos que creó, que de una vez venga su tan esgrimido Juicio Final para acabar de una vez por todas con la basura de este mundo en que nos metió sin consultarnos previamente.
Yo quiero creer y creo, en un Dios que nos creó por una razón que no alcanzamos a comprender por ahora, pero que habrá un feliz desenlace y al final volveré a abrazar por le eternidad a mi amada esposa y amado hijo y veré por fin felices y en paz a todos los seres que amé y odié en este maravilloso planeta, pero extrañamente poblado por seres inteligentes que causan tanto daño.
Respeto todas las creencias religiosas y a los ateos también, porque entre el celoso discurrir de sus cerebros vislumbro la posibilidad de que haya mucho más que: Casualidad.

Un abrazo, Mercedes.

mmhr dijo...

Hola, Pensador. La religión parece consustancial al hombre desde el principio de los tiempos pero hemos visto y seguimos viendo como existe esa doble moralidad, como se utiliza para tener poder y riquezas.
Yo no creo pero respeto a los creyentes que son sinceros, que no hacen daño a nadie, y espero que estos lo sean con las personas que piensan como yo.
Para tí creer tiene un significado muy especial que es volver a encontrar a tus seres queridos. Esa fé te da razones para soportar la vida sin ellos.
Gracias. Un abrazo.

celestepv dijo...

Hola, Mercedes:

No entiendo que a estas alturas sigamos así. Ha habido tiempo de solucionar esto, pero no quieren. El PSOE no quiso dar un paso en este sentido: podía haber separado de una vez Iglesia y Estado. Espero que nuevos gobiernos se atrevan a ello porque ya es hora.
La noticia de que van a hacer rezar en el cole a los niñxs que escojan religión, me ha traído lejanos recuerdos negativos. Lo creí ya superado. Los rezos para las parroquias y las catequesis,en las sinagogas, en las mezquitas o donde cada religión elija, pero no en la escuela.
No tengo nada en contra de la religión o las religiones siempre que no traten de imponernos al resto de la sociedad sus doctrinas o sus ritos.
Muchas gracias. Abrazos.

mmhr dijo...

Buenas noches, Celeste. La Iglesia tiene tanto poder en España que los gobiernos de todos los colores ceden ante ella. La escuela pública debe ser laica. También creo que no deben tener muy buenos profesores de religión porque sigue sin haber muchos católicos practicantes: hay una mayoría que pone muy buenas notas solo por tener quorum, no por el aprendizaje. Un abrazo.

efurom1 dijo...

Hola Merhum: Para comenzar te diré que me ha encantado esta entrada. Como puedes imaginar, tenemos en común muchas cosas de las que cuentas.
Cuando empecé a trabajar no me "molestaba" la asignatura de religión. Lo veía casi como algo natural, "de toda la vida".
Un día, un compañero hizo un comentario parecido al que tú expones: la religión es algo privado y hay que enseñarla fuera de las aulas. Aquello me hizo pensar y a no ver tan "natural" la enseñanza de la religión en los centros públicos.
Hya una diferencia entre tú y yo y es que yo he dado clases de religión, ya sabes, para completar horarios. Por suerte, en esos momento se daba "Historia de las religiones", no catolicismo y trataba de acercar a los alumn@s tanto al islam como al hinduismo, el catolicismo...
Lo digo porque el nuevo currículo es claramente un paso atrás, como en tantas otras cosas estamos haciendo en este país gracias al PP y sin demasiada oposición del psoe y demás.
Bueno merhum, que he pasado un rato muy agradable leyéndote.
Un abrazo!

mmhr dijo...

Hola, Emilio. Muchas gracias, me alegra que te haya gustado. Cuando dí Historia de las religiones fue como alternativa y los niños me apodaron "la monja" ¡¡¡!!!
La ley es retrógrada como casi todo lo que legisla el PP, a instancias de la conferencia epicospal. El currículo tiene miga, que si la religión da la felicidad (muchos ateos somos felices); que si el creacionismo...
No sé para cuando quedará la revisión del concordato porque a este paso nos la ponen obligatoria a todos. Un abrazo.

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