Puerto de Ribadeo (Lugo, Galicia). Fotos. mmhr/2009

martes, 7 de julio de 2015

El reencuentro

Cuando el tren llegó a la estación de aquel pequeño pueblo se apeó.  ¡Tanto tiempo planeando aquel viaje! Estaba seguro de que había tomado la decisión correcta, finalmente. Con la pequeña maleta se dirigió hacia el hostal, único establecimiento hotelero de aquel lugar. Advirtió que por allí no había pasado el tiempo, todo seguía igual. Una vez instalado, se refrescó y salió a dar una vuelta, tenía que hacer ciertas averiguaciones. Fue hasta la plazuela que tantos recuerdos le traía; en ella, se celebraba la verbena cada 15 de agosto por la Fiesta de la Virgen de los Remedios.  Recordó que allí la había conocido, habían bailado y compartido risas, buñuelos, más risas y chocolate. Elisa tenía todo lo que él deseaba y se enamoró de ella, bueno, en realidad, fue un flechazo que ató a ambos desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron. Preguntó a unos lugareños y le dieron una dirección hacia la que encaminó sus pasos. En cuánto llegó a la calle, aceleró el paso y buscó el nº 17. Elisa estaba sentada, en la puerta de su casa, haciendo encaje de bolillos, rodeada de varias señoras mayores. Su melena castaña, adornada con una moña de jazmines, como la que llevaba el día que se conocieron; oyó su risa cantarina y se emocionó tanto que tuvo que parar para recuperar el aliento. Al llegar, todas pararon la labor y lo miraron con curiosidad. ¡Elisa! dijo, con la voz enronquecida por la emoción. Elisa miró y vió a un joven alto y rubio que la miraba de un modo que la hizo ruborizarse. Lo reconoció, estaba igual que entonces… Se levantó y – ¡Tú! ¿Cómo has tardado tanto? Ha pasado tanto tiempo…Estás igual -le dijo, sorprendida- y yo, tan vieja…No –dijo Antonio– por ti sí que no ha pasado el tiempo. Ambos, agarrados de la mano, se fueron alejando hacia la alameda, sorprendidos de que el amor de su vida no hubiera envejecido después de cuarenta años. mmhr/2015

 La primera
vez que miro brotar la primavera—,
dije, y después, declamatoriamente:
—¡Cuán tarde ya para la dicha mía!—
Y luego, al caminar, como quien siente
alas de otra ilusión: —Y todavía
¡yo alcanzaré mi juventud un día! (Antonio Machado)

11 comentarios:

Mark de Zabaleta dijo...

Realmente eterno....


Saludos

CARLOS dijo...

Precioso relato, acompañado de esos versos de Machado y es que el tiempo no pasa tan deprisa cuando hay amor. Besos.

mmhr dijo...

Es asombroso, Mark. Saludos.

mmhr dijo...

Muchas gracias, Carlos. Así es. Por cierto, estoy de vacaciones en tu tierra. Besos.

mmhr dijo...
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mmhr dijo...
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mmhr dijo...
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Buscador dijo...

Aquella noche la piel de juventud la visitó...La vida volvía a años atrás de amores intemporales. Sentía en su piel la piel de su amor en labios con saliva y sudor. El corazón se aceleraba de júbilo incontenido como si hacer el amor, fuera cosa de principiantes. Con sus manos se recorría el cuerpo sensible a la caricia como él en su firmeza al poseerla en noches de verano. El ambiente ardía, la soledad también...las sirenas de los barcos anunciaban una partida hacia el nuevo mundo donde marineros valientes, demostraban su valentía...
Ella se retorcía en en deseos de añoranzas lejanas; allá en aquella pensión donde lo sintió por primera vez. Pasaban por la calle los primeros camiones hacia en muelle de carga con ruidos antiguos y olores reconocibles. La excitación y el orgasmo la despertó justo en aquella habitación, la habitación de la despedida eterna...desnuda se miró en el espejo del cuarto de aseo, la respiración era intensa aún mientras se relajaban sus pechos de punta. Cerró los ojos con una lágrima bajando por el cuello sedoso y a lo lejos, como flor de amanecer, alguien cantó al amanecer la canción más hermosa del mundo...

mmhr dijo...

Gracias, Buscador, por dejar este relato en mi página. Saludos.
PD: Tú que sabes tanto de música, ¿con cuál acompañarías tus palabras tan bien enlazadas?

Buscador dijo...

Noa...Uno queriendo ser dos.

uno en la noche,uno al despertar,
uno soñando una mitad
uno asustado,uno y su dolor,uno queriendo ser dos
uno desierto,uno mar azul,
uno en el filo,uno inquietud,
uno buscando,uno desamor,
uno queriendo ser dos

donde estaré mañana
donde estarás mi amor
bajo el sol abrazame
fundidos los dos
en un corazón

uno dudando si hay o no verdad
uno mil veces soledad
uno escuchando a su corazón
uno queriendo ser dos

donde estaré mañana
donde estarás mia mor
bajo el sol abrazame
que sé que tu y yo
podemos ser dos

que se que tu y yo
podemos ser dos
fundidos los dos
en un corazón

uno mentira,uno realidad
uno la herida y la sal
uno pregunta sin contestación
uno queriendo ser dos

donde estaré mañana
donde estarás mi amor bajo el sol abrazame
que sé que tu y yo
podemos ser dos

que sé que tu y yo`
podemos ser dos
fundidos los dos
en un corazón

que sé que tu y yo
podemos ser dos
fundidos los dos
en un corazón

mmhr dijo...

Muy bonito, Buscador. Gracias. Saludos.

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